Injurias, calumnias, amenazas, coacciones o falsedades documentales afectan a tu nombre y a tu libertad. Defiendo tanto a quien es acusado como a quien ve dañada su reputación.
Este grupo de delitos protege bienes muy diversos pero estrechamente ligados a la convivencia: el honor, la libertad de obrar y la confianza en los documentos. Incluye las injurias y calumnias, las amenazas y coacciones, y las distintas falsedades documentales y el falso testimonio.
Son asuntos en los que la prueba —mensajes, documentos, testigos— y la correcta calificación jurídica resultan decisivas. Tanto si te enfrentas a una acusación como si tu honor o tu tranquilidad han sido atacados, ofrezco una respuesta firme y medida.
La calumnia es la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio a la verdad; la injuria, la lesión de la dignidad de otra persona. Frente a estas acusaciones es esencial valorar el contexto, la libertad de expresión y la veracidad de lo manifestado. Y, del lado de la víctima, articular la reclamación que repare el daño.
Las amenazas y coacciones atentan contra la libertad de decidir y actuar; las falsedades, contra la confianza en los documentos y en la administración de justicia. La defensa exige distinguir las conductas penalmente típicas de las que no lo son:
Ataques al honor y a la reputación; defensa y reclamación de la reparación.
Anuncio de un mal a la persona o a su familia; análisis de su seriedad y alcance.
Impedir con violencia o compulsión que alguien haga lo que la ley no prohíbe.
Alteración o simulación de documentos públicos, privados o mercantiles.
Declaraciones mendaces de testigos o peritos ante la justicia.
Trato degradante y vulneración de la intimidad personal.
Cada caso es único. La información de esta página es orientativa y no sustituye el asesoramiento personalizado. Para valorar tu situación concreta, ponte en contacto y lo estudiamos juntos.
Depende del contenido y del contexto. La libertad de expresión ampara la crítica, incluso molesta, pero no la imputación de hechos falsos ni los ataques gratuitos a la dignidad. La línea es casuística y conviene analizarla con detalle antes de actuar.
Conservar todas las pruebas (capturas, audios, registros) y valorar la denuncia. La seriedad y verosimilitud del mal anunciado son claves para la calificación. Te oriento sobre cómo actuar y, en su caso, sobre las medidas de protección posibles.
No toda inexactitud documental es delito. La falsedad punible exige una alteración relevante de elementos esenciales del documento con aptitud para perjudicar. Analizamos el documento y las circunstancias para determinar la calificación correcta.
Ante una detención, una citación urgente o un registro, no esperes a mañana. Llama y tendrás asistencia letrada desde el primer momento, también de madrugada y en festivos.